Rogers difamó a Rockefeller. Luego, Rogers perdió la calma y Rockefeller aprovechó el momento para reducirlo a su tamaño. Tres cosas hacen que esta historia sea muy interesante para mí: 1. Un momento de perder la calma le costó a Rogers decenas de millones. 2. Rockefeller nunca olvidó una ofensa. 3. Nunca te pongas en una posición donde las circunstancias te obliguen a hacer algo que no quieres.