La Policía de Dubái emite una advertencia clara: cualquier persona que comparta rumores, información falsa o cualquier cosa que contradiga los anuncios oficiales arriesga la prisión y una multa de no menos de 200,000 AED. Esta no es una advertencia ordinaria: es una señal de pánico en el corazón de un imperio que alguna vez pareció insumergible. La imagen de Dubái está temblando... y el mundo está observando.