Antes de la década de 1990, en el país había una política económica de planificación centralizada, donde para comprar cualquier cosa se necesitaban boletos específicos, incluyendo: boletos de arroz, boletos de carne, boletos de aceite, boletos de huevos, boletos de azúcar, boletos de tela, boletos de carbón, boletos de jabón, boletos de bicicleta, etc. Al comprar alimentos o productos en tiendas o restaurantes, era necesario pagar simultáneamente con los boletos y con renminbi. En noviembre de 1992, se abolieron los boletos de arroz a nivel nacional, y el sistema de suministro basado en boletos comenzó a desaparecer lentamente.