Desde un punto de vista económico, la situación en Dubái podría volverse muy complicada. Personalmente, siempre he sido cauteloso a la hora de invertir en esas áreas, precisamente por la proximidad e inestabilidad de algunos países vecinos. Realmente espero que todo salga bien, porque nunca se debe desear el mal a nadie. Nunca. Dicho esto, pensando en ello de manera fría y puramente económica, los tiempos difíciles a menudo crean oportunidades. Por ahora, sin embargo, prefiero simplemente observar y entender cómo evolucionará la situación, esperando ante todo que la crisis se calme, pero sin duda evaluaré las inversiones después.