El pueblo estadounidense no quiere, con razón, una guerra con Irán. La guerra del presidente Trump no es inteligente, no es legal, no es moralmente correcta y no está en nuestro interés nacional. El riesgo para nuestros miembros del servicio, ciudadanos y aliados que crea no está justificado por la amenaza de Irán a nuestra propia seguridad, y la amenaza de un conflicto más amplio que desestabilice la región es significativa. La historia reciente ha demostrado repetidamente que las guerras en Oriente Medio son mucho más fáciles de comenzar que de terminar. 1/4