Tuve una llamada hoy con el ex-CEO de una conocida empresa de criptomonedas que salió exitosamente por 9 cifras hace algún tiempo. Ahora está comenzando una nueva aventura y me dijo que nunca volvería a emitir un token. No solo fue una carga horrible con la que lidiar, sino también porque fue una gran bandera roja en 9 de cada 10 conversaciones de adquisición con compradores potenciales. Solo hay dos caminos a seguir para los tokens: 1) Convertirse en capital digital 2) Evaporarse Si eres un constructor, elige el primero antes de que te veas obligado al segundo.