La coincidencia del 94% de la marcha con Shauni Kerkhoff parece mucho más condenatoria cuando te das cuenta de que el FBI rastreó al bombardero hasta la casa de al lado de la suya a los pocos días del 6 de enero. Los investigadores vincularon esa dirección tanto a una tarjeta de Metro utilizada por el sospechoso como a un vehículo que recogió al atacante el 5 de enero. Luego, según los informes, el FBI sacó a los agentes, incluido @KyleSeraphin, de esa pista. Eso parece un encubrimiento.