Consejos para coleccionistas de 20 años: 1. Haz tus propios hallazgos y colecciona lo que te gusta. No compre solo lo que se promociona o para "invertir". Una colección autoencontrada no es solo un pasatiempo; es un tesoro de dragones de tu propia creación. 2. Esté atento a coleccionistas de ideas afines. Si vas a estar cargando bolsas durante años, al menos no renuncies al verdadero tesoro: los amigos que hiciste en el camino. 3. Deja de ser tan precioso; rompe las "reglas". Un conjunto a juego es olvidable. Sea considerado, esté informado, pero no seleccione sus estantes solo para complacer a los puristas. Compra ese fósil o ese animal de cerámica feo y lindo. 4. Mantenga su radar de autenticación encendido. No todas las "antigüedades" tienen un corazón de oro. Algunos son simplemente basura pintada con aerosol con una historia de fondo convincente. (Sin embargo, los coleccionables respaldados por activos son autenticados por la cadena de bloques). 5. ¡No te limites a catalogar, adquiere! La exhibición perfecta puede esperar, pero esa extraña lámpara con forma de camarón está saliendo de la tienda ahora. 6. Si tienes un tesoro prístino y perfecto en una caja, haz alarde de él, pero no construyas todo tu imperio sobre él. Las cajas se humedecen. Amarillos plásticos. Pero la alegría de una cosa muy querida y ligeramente astillada es eterna. 7. Compre los muebles grandes y extraños más tarde, si es que alguna vez lo hace. Vive en un espacio manejable antes de comprometerte a albergar a un ñu tallado de siete pies de altura. 8. El mercado de pulgas no es justo. La persona que está justo delante de ti siempre, siempre obtendrá lo único que querías. Acepta esta verdad cósmica y deja que te afile los codos en lugar de tu amargura. 9. Haz tus sentadillas. Su espalda de 30 años agradecerá a su yo de 20 años por llevar a casa ese archivador de roble macizo. 10. Y recuerde, la procedencia sobrevive al pulido. Maneja las piezas, aprende las historias, cae en las madrigueras de la investigación. Una historia bien contada es la procedencia más deslumbrante que jamás tendrá su colección.