Esto es devastador. No hay otra forma de decirlo. Los habitantes de Alaska han dependido durante generaciones de las fuertes migraciones del salmón real para alimentar a sus familias, pero el arrastre industrial y la captura excesiva están contribuyendo significativamente a la devastación de nuestras pesquerías. No necesitamos más estudios. Necesitamos líderes dedicados a resolver esto.