Durante décadas, se reconoció que las vacunas causaban lesiones cerebrales y retraso mental. Así que se prohibió "retrasado", las lesiones se reetiquetaron como autismo y la ambigüedad del autismo se utilizó para ocultarlo todo. Las experiencias vividas se convirtieron en juegos de palabras. Pero el rastro documental muestra que nunca fue un accidente. En este informe, @MidwesternDoc expone los juegos que se han jugado para ocultar lesiones causadas por las vacunas durante generaciones... 🧵