Todo el mundo empieza a darse cuenta. Peter Thiel es nuestro coco moderno. Sus tentáculos twink están repartidos por todo el mundo occidental. IA, cripto, vigilancia masiva. Thiel es tan poderoso que los supervillanos más notorios palidecen en comparación con su influencia. Max Azzarello, periodista de investigación, se quemó vivo fuera de un juicio contra Trump en 2024. Dejó un manifiesto como advertencia de que se estaba formando un golpe totalitario dentro de Estados Unidos, usando las criptomonedas como arma contra la economía global. Lo llamó el mayor ponzi y creía que estaba dirigido nada menos que por Peter Thiel.