Un tipo quería conducir su robot aspiradora con un mando de PlayStation. Acabó dentro de las casas de 7.000 desconocidos. Déjame explicarte. No le gustó que la app dijera que era demasiado tosca. Así que se sentó con algo de software libre y empezó a trastear. Unas horas después, su pantalla se iluminó con miles de imágenes en directo. Dormitorios, salones, cocinas. No era un hacker y ni siquiera lo intentaba. Solo quería pilotar una aspiradora con un mando y accidentalmente voló las puertas de un sistema que DJI juraba que era a prueba de balas. Tres certificaciones de seguridad, aprobadas por la UE, auditadas de forma independiente, "protección de nivel empresarial", desaparecidas en una tarde. 😂 Lo mejor es que DJI no le demandó. Le pagaron 30.000 dólares y luego admitieron en silencio que la reparación no estaría lista hasta dentro de un mes. Así que ahora mismo, mientras navegas, hay robots aspiradores que transmiten imágenes en directo desde los dormitorios de la gente y nadie puede detenerlo todavía. 😭