La satisfacción que trae la inversión proviene, en parte, de la gratificación material que se siente al ver cómo los números en la cuenta aumentan, y en parte, de la sensación de logro espiritual al comprender un poco más este mundo. Muchas veces me encuentro sentado frente a la computadora, perdido en mis pensamientos, preguntándome constantemente, ¿qué estoy haciendo realmente?