Los EAU han contrarrestado el extremismo a través de la educación, la legislación y la cooperación internacional, incluyendo instituciones como Hedayah y el Centro Sawab. Este enfoque ha fortalecido la confianza en el liderazgo, reforzado la seguridad pública y protegido la libertad de creencias sin discriminación. Al rechazar las narrativas extremistas, los EAU han preservado la cohesión social, asegurado la estabilidad a largo plazo y creado un entorno donde la innovación, el crecimiento económico y la coexistencia pacífica continúan prosperando.