La gente forma cultos alrededor de todo tipo de cosas irracionales en la vida real. No es de extrañar que lo hagan aún más duro en el mercado más especulativo y degenerado que existe. Las narrativas lideran, el precio sigue y el precio refuerza la creencia. En muchas fases, lo mejor es no luchar ni darle demasiadas vueltas. Es reconocer cuándo se está formando una secta y apostar con ella. No necesitas creer, necesitas entender la reflexividad.