Tiempos salvajes. La política monetaria ya no se trata de inflación o empleo. Se trata de una cosa: Hacer que la deuda del gobierno sea asequible. Esto ha sucedido muchas veces en la historia. La deuda solo se convierte en un problema cuando los costos de interés alcanzan niveles extremos. Con un 5–7% del PIB, los responsables de la política pierden el control. Los bancos centrales sacrifican la independencia y las tasas deben bajar — sin importar qué. Abróchense los cinturones. El USD está extremadamente sobrevalorado para lo que se avecina, en mi opinión.